ANÁLISIS DE ACEITE
Análisis de Aceite
El análisis de aceite es un servicio de mantenimiento predictivo basado en la tribología: estudia el estado del lubricante, el nivel de contaminación y las partículas de desgaste para anticipar fallos en equipos lubricados.
Permite evaluar tanto la “salud” del aceite como la del propio activo, porque el lubricante actúa como una muestra representativa de lo que ocurre dentro de la máquina.
Realizamos la definición de puntos de muestreo, toma de muestra en condiciones controladas, análisis de laboratorio y/o en campo, interpretación de tendencias, diagnóstico y recomendaciones de actuación.


Objetivos del servicio
✅ Detectar desgaste interno antes de que evolucione a una avería funcional o a una parada no planificada.
✅ Identificar contaminación por agua, partículas sólidas, combustible, glicol, hollín u otros agentes que degradan el sistema.
✅ Verificar si el lubricante mantiene sus propiedades físico-químicas dentro de los límites aceptables para seguir en servicio.
✅ Optimizar los intervalos de cambio de aceite y filtros en función de condición real, no solo por calendario.
✅ Reducir el riesgo de daño en rodamientos, engranajes, servoválvulas, cojinetes y sistemas hidráulicos.
✅ Mejorar la toma de decisiones de mantenimiento con datos objetivos, trazables y comparables en tendencia.
¿Qué problemas detectamos?
Desgaste anormal de rodamientos, casquillos y cojinetes.
Desgaste de engranajes por fatiga superficial, micropitting o mala lubricación.
Presencia de partículas metálicas asociadas a fricción, abrasión o fatiga.
Contaminación por agua libre o disuelta, con riesgo de oxidación, cavitación o pérdida de película lubricante.
Contaminación por partículas sólidas en circuitos hidráulicos y de lubricación.

Oxidación, nitración o degradación térmica del aceite.
Pérdida de viscosidad o variación fuera de especificación por mezcla, cizallamiento o envejecimiento.
Indicios de mezcla de fluidos incompatibles o contaminación cruzada entre lubricantes.
Problemas de filtración, respiración o sellado que aceleran el deterioro del lubricante.
Condiciones de lubricación deficientes: sobreengrase, infralubricación o selección inadecuada del aceite/grasas para el servicio.
¿Qué tipo de planta/equipo es susceptible del servicio?
Equipos rotativos: bombas, ventiladores, compresores, reductores, agitadores, soplantes, molinos, extrusoras, cintas con multiplicadores, turbinas de vapor y gas.
Sistemas hidráulicos: centrales hidráulicas, prensas, inyectoras, servoactuadores, unidades de lubricación y potencia, circuitos con válvulas proporcionales o servoválvulas.

Generación de energía: turbinas, multiplicadoras de aerogeneradores, sistemas auxiliares de lubricación, grupos diésel, equipos con aceite aislante en aplicaciones eléctricas específicas.
Maquinaria móvil y pesada: palas, excavadoras, camiones mineros, maquinaria portuaria, equipos forestales y grupos auxiliares.

Proceso industrial: compresores de proceso, cajas de engranajes en líneas de producción, mezcladores, secadores, calandras y equipos de papel, cemento, minería, metalurgia, agua y energía.
Utilities y auxiliares de planta: grupos hidráulicos, bombas de agua de servicios, torres de refrigeración con reductores, sistemas de vacío y compresores de aire.

Caso de estudio
Explora un caso real de análisis de aceite en entorno industrial y el valor que aporta en continuidad operativa, optimización del mantenimiento y toma de decisiones.
Preguntas frecuentes
Normalmente no. La toma de muestra suele hacerse con el equipo en servicio o justo después de operar, siguiendo un procedimiento seguro y representativo.
Permite decidir por condición real. Así se detecta si el aceite aún es válido, si está contaminado o si el equipo está generando desgaste interno antes de que aparezca un fallo visible.
Depende de la criticidad, volumen de aceite, severidad de servicio y consecuencias del fallo. En activos críticos puede ser mensual o incluso más frecuente; en otros, trimestral o semestral.
No; funciona mejor como técnica complementaria. Vibraciones “escuchan” la dinámica de la máquina, la termografía revela anomalías térmicas y el aceite muestra qué está pasando dentro del contacto lubricado.
No siempre implica una avería inminente. Lo correcto es interpretar la desviación en contexto: tendencia histórica, tipo de contaminante, severidad del activo y correlación con otras técnicas. A partir de ahí se define si conviene re-muestrear, filtrar, cambiar aceite, inspeccionar o programar una intervención.
Lo mínimo es identificar los activos críticos, definir puntos de muestreo seguros y disponer de una referencia del lubricante en uso. A partir de ahí puede implantarse de forma escalonada, empezando por los equipos con mayor impacto en producción, seguridad o coste de fallo.
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