ULTRASONIDO
Ultrasonido
El servicio de ultrasonido consiste en la inspección y diagnóstico de activos mediante la detección de señales ultrasónicas, tanto aéreas como por contacto, para identificar anomalías que no suelen ser audibles ni visibles en fases tempranas.
En mantenimiento predictivo, es especialmente útil para localizar fugas, evaluar el estado de rodamientos y engranajes, verificar válvulas y trampas de vapor, y detectar ciertos defectos eléctricos antes de que evolucionen a fallo funcional.
La norma ISO 29821:2018 establece directrices para el examen ultrasónico de máquinas, la interpretación de datos y los criterios de evaluación de severidad.
El servicio se presta mediante rutas de inspección, mediciones puntuales y análisis comparativo de tendencia. Puede incluir: escucha y medición por contacto en rodamientos, inspección aérea de fugas de aire/gas/vacío, revisión de trampas de vapor y válvulas, comprobaciones en cuadros y equipos eléctricos, ajuste de lubricación basado en condición y emisión de informe con criticidad, recomendaciones y prioridades de intervención.



Objetivos del servicio
✅ Detectar fallos incipientes en rodamientos, engranajes y elementos de fricción antes de que generen vibración elevada, temperatura anómala o parada.
✅ Identificar y cuantificar fugas de aire comprimido, gases o vacío que penalizan el consumo energético y la estabilidad del proceso.
✅ Verificar el funcionamiento de trampas de vapor, válvulas y purgadores para reducir pérdidas de energía y problemas operativos.
✅ Optimizar el engrase por condición, evitando tanto la falta como el exceso de lubricante.
✅ Mejorar la seguridad y la continuidad operativa mediante inspecciones sin desmontaje y, en muchos casos, sin parada de producción.
✅ Priorizar acciones de mantenimiento con base en datos de tendencia, criticidad del activo y riesgo operativo.
¿Qué problemas detectamos?
Inicio de daño en rodamientos por fricción, impacto o lubricación deficiente.
Sobreengrase o falta de grasa en rodamientos lubricados manualmente.
Desgaste o impacto en engranajes, especialmente en etapas tempranas.
Fugas de aire comprimido en racores, mangueras, válvulas, conexiones rápidas y juntas.
Fugas de vacío en líneas de proceso, ventosas, sistemas de pick & place y equipos de envasado.

Pérdidas en sistemas de vapor por trampas bloqueadas abiertas/cerradas o válvulas con mal cierre.
Arcos, tracking o corona en determinados componentes eléctricos, cuando la accesibilidad y las condiciones de inspección lo permiten.
Cavitación, turbulencia o paso anómalo en válvulas y circuitos de fluidos.
Incremento de rozamiento en transportadores, acoplamientos, poleas o guías.
Fallos intermitentes difíciles de ver con otras técnicas.
¿Qué tipo de planta/equipo es susceptible del servicio?
Equipos rotativos
- Motores eléctricos
- Bombas centrífugas y de vacío
- Ventiladores y extractores
- Reductores y multiplicadoras
- Compresores
- Rodamientos de transportadores, mesas de rodillos y líneas de proceso

Equipos de proceso y servicios auxiliares
- Redes de aire comprimido
- Sistemas de vacío
- Colectores, manifolds y líneas de distribución
- Válvulas manuales y automáticas
- Trampas de vapor y purgadores
- Intercambiadores y líneas con riesgo de paso anómalo

Plantas e industrias donde aporta mucho valor:
- Generación de energía
- Alimentación y bebida
- Papel y celulosa
- Oil & Gas
- Química y petroquímica
- Minería, cemento, metalurgia y automoción
- Cualquier planta con alto consumo de aire comprimido o vapor

Caso de estudio
Explora un caso real de ultrasonido aplicado al entorno industrial y su utilidad para detectar anomalías, mejorar la fiabilidad y reforzar las tareas de mantenimiento.
Preguntas frecuentes
No. Es una técnica complementaria. Suele ser especialmente eficaz para fugas, lubricación, trampas de vapor, válvulas y detección temprana en rodamientos; vibraciones y termografía completan el diagnóstico según el modo de fallo.
Normalmente no. Gran parte del valor del ultrasonido está en inspeccionar equipos en funcionamiento y detectar cambios de condición sin desmontaje.
Sí. Bien aplicado, permite pasar de un engrase por calendario a un engrase por condición, reduciendo tanto el infragrasado como el sobreengrasado.
Depende del tipo de planta, pero suele ser alto cuando hay redes de aire comprimido, vapor o muchos rodamientos lubricados manualmente. El ahorro energético y la reducción de fallos incipientes suelen justificar rápidamente la campaña.
Depende del activo y del objetivo de la inspección. Habitualmente se evalúan la intensidad de la señal ultrasónica, su tendencia en el tiempo, el comportamiento del sonido demodulado o heterodinizado y, en equipos mecánicos, cambios asociados a fricción, impacto o falta de lubricación. En rodamientos, por ejemplo, no se busca solo un valor aislado, sino la evolución respecto a una línea base del propio activo y su correlación con carga, velocidad y condiciones de operación.
El ultrasonido es muy sensible, pero esa sensibilidad exige método. La calidad del diagnóstico puede verse afectada por ruido de fondo, accesibilidad deficiente, diferencias de carga, velocidad variable o ausencia de referencias históricas. Para minimizar errores, establecemos rutas repetibles, usando el sensor adecuado —aéreo o por contacto—, comparamos activos equivalentes, registramos tendencias y, cuando el hallazgo sea crítico, contrastamos con otras técnicas como vibraciones, termografía o inspección de proceso.
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